10 razones para cuidar la calidad del aire interior (IAQ)

Aunque invisible, la calidad del aire interior no siempre es tan limpia como nos gustaría pensar. El aire atrapado y estancado en nuestros hogares contiene muchos contaminantes que, combinados con una mala ventilación, pueden irritar nuestro sistema respiratorio. Monitorear la calidad del aire interior es fundamental si quieres proteger a tus hijos y seres queridos, por eso te damos 10 razones para cuidar tu IAQ.

Nuestros hogares están entre 5 y 10 veces más contaminados que el aire exterior

Numerosos estudios han demostrado que la contaminación del aire interior es mucho más alta que los niveles de contaminación exterior. Hay muchas razones para esto. Entre ellos encontramos: el uso de perfumes y desodorantes en spray, ventilación defectuosa, humo de cigarrillo, compuestos orgánicos volátiles, etc. Sabiendo que pasamos más del 80% de nuestro tiempo encerrados en espacios cerrados, es más que urgente actuar para respirar aire sano en casa.

Inhalamos y exhalamos una media de 22 veces al día

Es precisamente porque nuestro cuerpo requiere un suministro permanente de oxígeno que debemos prestar mucha atención a Calidad del aire interior que respiramos. Nuestros medios ya nos han informado sobre la calidad del aire exterior, sin embargo, muy rara vez escuchamos sobre los riesgos asociados con la calidad del aire interior. Los gestos para respirar aire sano en casa son sin embargo simples: ventilar 10 minutos por la mañana y por la noche, no utilizar productos en spray y para los ambientes más contaminados: instalar un deshumidificador de aire o un purificador de aire suele ser suficiente para encontrar un aire de calidad.

Tus muebles contaminan el aire ambiente

La mayoría de los muebles que compramos contienen químicos que se usan para retardar la aparición de llamas. El problema es que estos retardantes tienden a liberar COV en el aire que inhalamos. Estas emanaciones de compuestos orgánicos volátiles se explican en particular por una degradación de los materiales utilizados en el diseño de los muebles. Por ello, no en vano recomendamos airear el mueble varios días antes de montarlo.

Ambientadores: veneno en una bomba

Los ambientadores que se supone que nos protegen de los malos olores son en realidad una fuente real de veneno para el aire que respiramos. Esto se debe a que contienen ftalatos, sustancias químicas nocivas que alteran la función hormonal en bebés y niños. Se sabe que estos productos químicos interfieren con el desarrollo reproductivo y agravan las afecciones respiratorias como el asma. Además, los terpenos liberados por los desodorantes interactúan con el ozono para formar formaldehído y acetona en concentraciones que probablemente reduzcan nuestra capacidad respiratoria.

Velas: esta tendencia que rompe el ambiente

Puede que no lo hayas notado, pero tus velas de parafina perfumadas contienen carcinógenos como el benceno y el tolueno. También notamos la presencia de hidrocarburos llamados alcanos y alquenos que se encuentran en el humo que emiten los tubos de escape de nuestros automóviles. Si compra velas, elija variedades hechas de soya o cera de abejas y perfumadas con aceites esenciales puros.

Las impresoras de inyección de tinta dañan la fertilidad

La tinta de nuestras impresoras caseras contiene glimas. Se sabe que estos productos químicos industriales están asociados con trastornos reproductivos y del desarrollo. No se recomienda la exposición repetida y prolongada a estos compuestos, por lo que te invitamos a favorecer el papel cero en el trabajo y en el hogar.

El aire en nuestras escuelas es uno de los peores

Nuestras escuelas albergan hasta cuatro veces más estudiantes que un edificio de oficinas ordinario (para la misma área). Lo preocupante es que nuestros niños respiran más aire que un adulto en relación a su masa corporal. Recientemente, el gobierno francés abogó por la instalación de sensores de CO2 en nuestras escuelas para luchar contra el Covid-19. Esta medida ha demostrado ser beneficiosa porque nuestros querubines ahora respiran aire de calidad en la escuela.

La contaminación exacerba el asma

El 5,8% de los franceses son asmáticos y el número de pacientes sigue aumentando cada año. Entre los 4 millones de asmáticos en Francia, casi el 6% tiene una forma grave. INSERM también estima que más de 900 personas mueren cada año a causa de esta enfermedad en Francia.

Los ancianos son los más afectados

Las personas más vulnerables a la contaminación del aire son los ancianos. De hecho, estos últimos pasan la mayor parte de sus días encerrados, ya sea en casa o en centros de atención adaptados a su edad. Un estudio portugués también reveló que los pacientes de edad avanzada en los centros de salud estaban expuestos a altas concentraciones de hongos, lo que afecta negativamente a su salud respiratoria.

La contaminación del aire interior no solo afecta nuestras habilidades respiratorias

Los contaminantes domésticos del aire son numerosos. Entre ellos se encuentran las esporas de moho, el polen, el radón, la caspa de mascotas, el formaldehído, las partículas de polvo, etc. La mayoría de estos contaminantes se consideran partículas finas o ultrafinas. Atraviesan fácilmente nuestras paredes respiratorias una vez inhalados y, por lo tanto, terminan en el torrente sanguíneo. Algunas partículas pueden incluso atravesar la barrera hematoencefálica. Dolores de cabeza, ojos secos, congestión nasal, fatiga e incluso náuseas son síntomas comunes. Problemas más graves como asma, infecciones pulmonares o incluso cáncer de pulmón están relacionados con la exposición a partículas finas.

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